jueves, 15 de enero de 2026



martes, 29 de junio de 2021

Pandemia

sin tocarse, sin mirarse, sin hablarse

sin comprenderse, sin conectarse, sin reposarse
sin sentirse, ni explicarse

sin desesperarse
oh, si, sin angustiarse

sin vincularse

sin

sábado, 15 de septiembre de 2012

Trenes

No todos los trenes llevan a Roma. Algunos toman rumbos desconocidos, se pierden en el horizonte y nadie sabe de ellos nunca más. Otros dan vueltas en círculos, y si miras por la ventana repetidas veces sentirás que ya estuviste ahí. Otros trenes, aunque lo parezcan, no avanzan. Se mueven, hacen ruido, si caminas por el pasillo puedes perder el equilibrio, pero si prestas atención te das cuenta que no van hacia ninguna parte.También hay trenes que a medida que avanzan, se achican y la gente debe salir apretada y corriendo para no morir. Otros se ensanchan, se ensanchan tanto que luego olvidas si estas en un tren o en un salón de baile. Y el problema es saber cuál de todos estos es el que tomas, cuando tomas un tren.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Menú del día

Dos señores gritan "asi nos trata la empresa, como basura" y una señora, de unos 70 años, comiendo sin compañía en la mesa de al lado, separada sólo por unos centímetros, se involucra no sé cómo en la conversación. Las voces suben de volumen y la camarera se ve obligada a intervenir. Ofrecer el postre es una buena manera de calmar los ánimos. Dos chicas jóvenes sentadas a mi lado se ríen, no sé si de la situación. Tal vez no, tal vez relatan la historia de un joven y de sus torpes intentos de conquista. La televisión comenta sobre las declaraciones judiciales que en estos días toman a los controladores, los mismos que se botaron a huelga. Yo leo mi libro, el que habla sobre aquel hombre de fines del siglo 19 que comía solo en un restaurant parisino y sin querer conoce a un médico austriaco que estudiaba con Charcot.

jueves, 15 de julio de 2010

Papá

Suena raro, pero debo confesar que evito pensar en tí. Es decir, pienso en tí todos los días y todas las noches; te hablo y te pregunto, te cuento mis días y mis dudas. Pero evito hacerme consciente de que no estás. No sé si me explico. Lo que pasa es que tu ausencia, aún después de 9 años y precisamente porque ya son 9 años, me produce una tristeza honda y callada. A veces pienso que si algún día llego a tu edad, 60 años, habré pasado más de la mitad de mi vida sin tí. ¿Te das cuenta de lo que eso significa?
...
Y aunque lo evito, siempre estás. Es decir, tu ausencia siempre está. Cuando vivo una pena o una alegría, cuando quiero caminar o detenerme, cuando tomo mi maleta o decido quedarme. Cuando me subo a un bus y te imagino en la vereda junto a mi mamá haciendo "chao" con la mano y poniendo tu pulgar en alto. "Apabúllalos a todos" me decías. "No te olvides de decirles que yo soy tu padre". Y tu risa fuerte y firme hacía retumbarlo todo.
...
Desde que te fuiste han pasado muchas cosas. Muchas. He tomado trenes, visitado ciudades, caminado por senderos pedregosos y otros no tanto. He visto parajes y personas, he querido respuestas y encontrado preguntas. He caminado bajo el sol y las estrellas. He sorteado la lluvia y me he mojado. Y no sé, tal vez no soy la misma que dejaste. Ahora las fronteras se han movido y me siento más pequeña pero a la vez un poco más grande que antes. O quizá debiera decir más madura que antes, aunque en realidad tampoco estoy segura de eso. Es algo difícil de explicar.
...
El asunto es que precisamente porque no quiero ver tu ausencia, la veo. Son esas paradojas de la vida. Y al verla, te veo a tí. Y te llevo conmigo. Y te dedico cada uno de esos pasos en la arena. Y se los dedico también a mi mamá. Pero a ella se lo puedo decir. A ti no. Aunque en el fondo confío en que lo sabes.

lunes, 24 de mayo de 2010

Mañana

Anoche soñé contigo, Anita. Estabas sentada donde siempre y flores de futuro humedecidas de lágrimas descansaban en tu mesa. Sonreías sin sonreír y mirabas sin comprender. Quise decirte que no te olvidaras de llevarte la alegría que alguna vez encontraste en un libro, en un paisaje, en un niño. Pero no pude; en realidad ya no estabas ahí.

jueves, 18 de marzo de 2010

Nog eens

"Le está permitido escribir", dice un personaje a otro - el primero soldado, el segundo prisionero - en una novela de Paul Auster. Leo en un restaurant, mientras la comida china se atasca en mi garganta."Pero claro, me está permitido escribir" pienso. "Entonces seguiré escribiendo. El viaje no ha terminado".

lunes, 21 de abril de 2008

Venecia


Y asi no más es Venecia. Llena de turistas, tiendas y restaurantes. Llena de calles, rincones y soledades. Llena de ventanas, colores y esperas. Venecia te cubre y te rodea, mientras tú sigues siendo el mismo.

miércoles, 23 de enero de 2008

Babel

I have just understood que esto de estar aqui leaves me meer vragen dan antwoorden. Est-ce que je vais avoir les réponses quand? Pero primero, je crois, necesito to put in order mijn gedachten.

martes, 21 de agosto de 2007

Leuven otra vez


De regreso en Leuven, la ciudad de las bicicletas y de las frecuentes lluvias; la ciudad de los estudiantes con maletas y de los solitarios sin ellas.
Definitivamente es extraño sentirse llegando a casa en un país extranjero...

jueves, 16 de agosto de 2007

Lugares

En Lima la tierra grita hasta explotar, en Irak 500 vidas se silencian, en Santiago el frio congela las ausencias.
En Barcelona el cielo llora.

domingo, 12 de agosto de 2007

Gaudí


Arquitectura orgánica, como si se moviera o tuviera vida. Como estar viendo un film de Cronenberg. Esa es la sensación que tuve al ver las obras de Gaudí.

Fotos: Parque Güell, Casa Mila y Sagrada Familia. Para agrandar las fotos, hacer click sobre ellas.


jueves, 2 de agosto de 2007

Pelos


Cuando Dalila le cortó el pelo a Sansón lo hizo en secreto, cuando éste dormía, porque quería quitarle toda su fuerza. Cuando Frida pintó esta obra seguramente estaba pensando en el desamor que sufre aquella que se muestra tal cual es, sin adornos ni condescendencias ('Mira que si te quise fue por el pelo, ahora que estás pelona ya no te quiero').
Cuando ayer fui a cortarme el pelo pensaba que lo tenía demasiado largo y que me incomodaba para peinármelo. Pero en una de esas, algunas ideas se cortaban también. Uno nunca sabe.