sábado, 15 de septiembre de 2012

Trenes

No todos los trenes llevan a Roma. Algunos toman rumbos desconocidos, se pierden en el horizonte y nadie sabe de ellos nunca más. Otros dan vueltas en círculos, y si miras por la ventana repetidas veces sentirás que ya estuviste ahí. Otros trenes, aunque lo parezcan, no avanzan. Se mueven, hacen ruido, si caminas por el pasillo puedes perder el equilibrio, pero si prestas atención te das cuenta que no van hacia ninguna parte.También hay trenes que a medida que avanzan, se achican y la gente debe salir apretada y corriendo para no morir. Otros se ensanchan, se ensanchan tanto que luego olvidas si estas en un tren o en un salón de baile. Y el problema es saber cuál de todos estos es el que tomas, cuando tomas un tren.