Y asi no más es Venecia. Llena de turistas, tiendas y restaurantes. Llena de calles, rincones y soledades. Llena de ventanas, colores y esperas. Venecia te cubre y te rodea, mientras tú sigues siendo el mismo.
"El pito suena, las puertas se cierran y el tren comienza, torpe, su movimiento. Ella respira hondo, está inquieta; a través de la ventana ve un paisaje que no reconoce. Una niña está a su lado. La abraza".